Apr
26

Adorables manías

Me llamo Laura y tengo dos gatos. Se llaman Marla y Tyler. Me llaman La loca de los Gatos.

Si estás leyendo este post posiblemente te sientas identificado con la frase de arriba. Los gatos, animales peculiares donde los haya, enamoran a sus dueños con su comportamiento cariñoso, indiferente y curioso. Y nos vuelven completamente locos con sus manías.

Hay muchos animales curiosos, cariñosos, peludos y adorables, tanto o más que los gatos incluso, pero, ¿tienen el resto de mascotas las costumbres tan curiosas e inexplicables con las que nuestros gatos nos deleitan cada día? ¿Son realmente las manías lo que hace que cada gato sea un ser único y extraordinariamente curioso?

Mi teoría es que puedes encontrar en la vida dos gatos con un carácter parecido, uno que te recuerde a otro. Pero jamás encontrarás a dos gatos con idénticas manías.

A partir de aquí cuando dos dueños de gato se ponen a hablar sobre el comportamiento de cada uno de sus compañeros peludos, la realidad suele ser que son seres absolutamente diferentes, y a cada cual más particular.

 

¿Qué es una manía?

Sabemos que los gatos son animales de costumbres, pero las manías y las costumbres no son lo mismo. Según  lo veo yo, el gato es un animal de costumbres, pero también un animal de manías.

Según la definición de la Real Academia de la Lengua una manía es: “La preocupación caprichosa y a veces extravagante por un tema o cosa determinados.”

 

Entre nosotros, las manías de nuestros gatos son aquellas cosas que tenemos que explicar a los invitados que vienen a casa cuando preguntan: ¿Por qué tu gato hace eso?

Una manía es que tu gato solo se siente en tu regazo si tienes las piernas formando un ángulo perfecto de 90º y nunca antes.

Una manía es que tu gato vaya a buscarte después de usar la arena para informarte de que está sucia y ya no le gusta.

Una manía es cuando espera que le rellenes el cuenco que ya tiene comida, pero que no está exactamente en el nivel que él considera aceptable para comer.

 

Las manías hacen a los gatos un animal único

Sus curiosas costumbres hacen al gato un animal peculiar, único, que crea una conexión especial con las personas con las que convive, a las que implica completamente en ese juego, haciéndoles respetar sus manías y preferencias, indicándoles cómo ellos quieren que sean las cosas. Insistiendo hasta que nosotros comprendemos que eso debe ser así. Y hasta ahí. Tal vez nunca comprendamos por qué debe ser así, solo que así tiene que ser.

Y al verlos felices y satisfechos nosotros también lo estamos. ¿Qué otro animal es capaz de hacer algo así? ¿De mostrar esa complicidad y compartirla con nosotros hasta alcanzar un punto casi ritual?

 

Las manías de mis gatos

Aunque ahora tengo dos gatos, he compartido mi vida con 5 gatos y sin duda su carácter era único en cada uno de ellos. Pero sus manías…. La unión de su forma de ser con sus extravagantes y curiosas manías es lo que compone la singularidad de cada uno de mis gatos.

Como “madre orgullosa” siempre cuento a las personas que se interesan por mis gatos sus manías más peculiares. Como seguramente hacéis vosotros también.

Marla es una gata tranquila y listísima. Tiene 12 años y siempre ha destacado por su inteligencia. Creo que es la gata que más manías ha compartido conmigo hasta ahora. Vivir con Marla es hacer un ritual a cada paso.

Cada vez que entro a casa se tira al suelo revolcándose, hace MIAU MIAU y va hacia la encimera de la cocina para saludarme desde mi altura. Lo hace desde que la tengo y nunca ha dejado de hacerlo. Le gusta que la salude acariciándole un poco la cabeza y luego se va. El ritual no dura apenas un minuto. Pero llevamos 12 años haciéndolo cada día.

Marla además me avisa cuando hay poca arena en su recipiente porque la ha sacado toda al enterrar el pis. No le gusta un pelo que haya poca arena y siempre maúlla para que lo llene.

Creo que esas manías son las más comunes, y tal vez alguno de vuestros gatos hagan algo parecido. Pero últimamente Marla me ha sorprendido con su nivel de sofisticación. Hace un año que nos mudamos. Y a ella le pareció que el lavabo era un buen lugar para dormir. Al parecer también lo encuentra frío. Así que cada día cuando me voy de casa, se sube al lavabo, coge una toalla del toallero y la pone encima de la pila para después tumbarse encima. ¡Aún no sé cómo lo hace! La primera vez pensé que era casualidad, pero después de un año está claro que se ha convertido en un nuevo ritual.

Mientras Marla tiene manías de todo tipo (dónde sentarse, cómo y dónde comer, cómo y cuánto tocarla, en qué postura, su silla, sus horarios… y todo calculado y milimetrado), Tyler es un auténtico maniático del pipí. No puede soportar la arena usada y siempre va a buscarme para hacérmelo saber.

También tiene la curiosa costumbre de frotarse contra los zapatos cuando acabas de venir de la calle. Siempre lo hace. Con todos los zapatos. A veces ni siquiera espera a que te los quites.

Pero su “manía estrella” es nuestro saludo. Siempre hay que hacerlo, si no, no deja de seguirme. Consiste en que, una vez que he entrado en casa y saludado a Marla, se acerca a mi maullando desde el suelo. Me agacho para saludarlo y él levanta las patitas para que le coja en brazos. ¿Conocéis algún otro gato que haga algo así? ¿No os parece una manía de lo más adorable?

 

Como decía al principio… benditas las manías de los gatos porque son adorables, simpáticas, únicas y también nos ayudan a saber que todo va bien.

Y entre locos de los gatos… Me haría mucha ilusión que contaras las manías que tiene tu gato en el Twitter o Facebook de Promiau ¿Compartirías con nosotros las excentricidades de tu peludín?

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