Oct
29

Claves para detectar los parásitos internos en el gato

Los parásitos internos de nuestras mascotas pueden pasar inadvertidos durante mucho tiempo. En realidad, muchos de los gatos que aparentemente están sanos pueden estar infestados por gusanos intestinales, que no sólo viven a costa de nuestro felino sino que constituyen un riesgo potencial de contagio para nuestra familia.

Un estudio llevado a cabo en 9 facultades de veterinaria de siete países de Europa, ha permitido identificar los parásitos más habituales en los gatos domésticos y sus niveles de infección. Los resultados demostraron que más del 35% de los gatos estudiados tenía parásitos internos, de los que la mayoría eran gusanos gastrointestinales.

La razón por la que los parásitos pasan inadvertidos la mayoría de las veces es porque el gato puede mantener su equilibrio biológico haciendo trabajar sus defensas.

Observa detenidamente

Si somos observadores, en algunas ocasiones podemos detectar unas estructuras blancas de unos pocos milímetros, parecidas a un grano de arroz, en el ano o en las heces de nuestro gato.

Si nos fijamos bien, incluso podemos llegar a ver su movimiento. Se trata de los proglotis, la forma “larvaria” de los gusanos planos o las tenias. Se eliminan parcialmente por vía rectal esperando encontrar un nuevo huésped, pero los adultos persisten en el intestino del gato, es decir, que aunque veamos salir a estos "gusanitos" no significa que hayan sido eliminados del gato.

Otras veces podemos ver que las heces del gato están rellenas o cubiertas de gusanos.

Los gusanos redondos pueden medir varios centímetros y pueden parecer fideos largos. Algunas veces se presentan evacuaciones con mucosas y/o sanguinolentas. Cuando la cantidad de parásitos es importante incluso pueden ser vomitados por el gato.

También podemos observar que el gato se lame el ano con mucha frecuencia e, incluso, con ansiedad, debido a la presencia de proglotis, cuyo movimiento resulta molesto para el felino.

Parásitos que atacan a tu familia

No resulta extraño que los parásitos de nuestra mascota se detecten después de haberlos visto en las deposiciones de un niño pequeño. Algunos gusanos pueden contagiarse de los gatos a las personas, especialmente en aquellas que procuran menos cuidados higiénicos o que poseen un sistema inmune debilitado.

Tanto si tu gato parece perfectamente sano como si has detectado alguno de los signos que te hemos explicado, visita a tu veterinario, quien te recetará  el producto adecuado para desparasitar a tu felino.

Es recomendable desparasitar a tu gato cada 3 meses durante toda su vida, (puede ser mediante la aplicación de una pipeta) especialmente si en casa hay niños o si tu gato tiene acceso al exterior. ¡Solamente así podrás estar seguro de que tu mascota está libre de parásitos intestinales!

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