Sep
03

Problemas respiratorios en gatitos huérfanos

En esta época del año es frecuente encontrar gatitos perdidos o abandonados en las calles, parques o solares, nacidos pocas semanas atrás de madres callejeras a las que nadie cuida.

Los gatitos que tienen la suerte de llegar a casas de acogida, protectoras y centros veterinarios en los que se hacen cargo de su salud y sus cuidados, presentan con frecuencia una gran variedad de problemas respiratorios.

Entre los síntomas más comunes se encuentran el lagrimeo, las legañas, los ojos hinchados y cerrados, mocos, tos y estornudos, que pueden ser consecuencia de infecciones causadas por bacterias, virus u otros organismos como micoplasmas.

Entre las infecciones más frecuentes encontramos el Virus de la Rinotraqueitis Felina causado por el Herpesvirus Felino; la infección por Clamidias (que causa problemas oculares como secreción y enrojecimiento) y las bacterias oportunistas como Bordetella bronchiseptica (responsable de síntomas tales como tos, fiebre, estornudos, ruidos respiratorios y secreción nasal).

El origen de la enfermedad suele hallarse en el lugar del que provienen los gatitos. Si la madre no fue vacunada, si el entorno en el que han nacido no estaba limpio o si convivían con varios gatos hacinados en un lugar sin control sanitario, es muy fácil que las infecciones se diseminen entre gatitos de una o varias camadas.

Diagnóstico y evolución

Si los gatitos llegan pronto a manos del veterinario y su estado vital es bueno (si comen, si no están muy deshidratados, si su condición general es favorable y no sufren enfermedades graves concomitantes), suelen evolucionar favorablemente con un tratamiento adecuado.

En cambio, si se presentan con síntomas respiratorios avanzados como bronquitis o neumonía, o bien si están afectados por enfermedades graves como la Leucemia Felina o la Inmunodeficiencia Felina, su pronóstico puede no ser favorable.

La presencia de enfermedades asociadas como una infestación por parásitos internos o externos suele agravar la evolución del cuadro, pues las defensas de estos gatitos estarán muy comprometidas.

Consejos para la recuperación

Cuando estamos ayudando a un gatito a superar una enfermedad respiratoria lo primordial es lograr que se alimente. Hay que tener presente que en estas situaciones el olfato felino puede verse disminuido y el apetito puede desaparecer. Por esta razón debemos ofrecerles comida muy apetitosa y altamente digestible.

Es necesario retirar las secreciones con frecuencia para facilitar que el gatito pueda respirar y abrir los ojos: la utilización de gasas limpias humedecidas con suero templado ayuda a deshacer las secreciones pegadas en la nariz y los ojos.

Si tenemos más animales en casa es recomendable mantener al enfermo separado para evitar el contagio al resto de gatos del hogar. La limpieza de sus utensilios debe realizarse de forma individual y cuidadosa.

Un tratamiento para cada caso

Cuando los gatitos son de muy corta edad debemos ser muy cuidadosos a la hora de tomar medidas frente a cualquier enfermedad ya que su organismo es muy sensible.

Si el origen del proceso es vírico los veterinarios suelen esperar a que las defensas del propio gatito hagan frente a la infección. Los tratamientos médicos empleados suelen ir dirigidos a frenar las complicaciones secundarias causadas por bacterias, aportar una nutrición adecuada al pequeñín, mejorar su ambiente y mantener a raya los parásitos internos y externos.

Cada caso requiere un tratamiento específico que deberá prescribir siempre tu veterinario y variará entre la utilización de colirios, pomadas oftálmicas, nebulizaciones, antibióticos e incluso, cuando el caso es grave, cuidados intensivos en hospitalización.

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