Jul
27

Si tu gato tiene TOS, te está diciendo SOS

Si alguna vez has escuchado toser a tu gato, debes acudir cuanto antes a tu veterinario. Aunque creas que tu felino está perfectamente sano, puede que corra un grave peligro.

 

Un gato aparentemente sano que corre peligro

En muchas ocasiones, los gatos pueden parecer aparentemente sanos hasta el momento en que se presenta y termina el episodio de tos. Además, algunos felinos tosen con poca frecuencia y la intensidad de las crisis respiratorias puede ser leve.

Por esta razón, algunos dueños creen que no se trata de un problema demasiado importante. ¡Nada más lejos de la realidad! Y es que algunos gatos que solamente muestran tos de forma puntual pueden estar sufriendo en silencio una enfermedad muy grave, incluso letal: la infección por gusanos en el corazón o los pulmones.

 

Los gusanos del sistema cardiorrespiratorio

Existen diferentes parásitos que afectan al corazón y los pulmones. El más conocido es el causante de la filariosis, que se transmite a través de la picadura de mosquitos comunes en muchas zonas de nuestro país.

Este mosquito transmite al gato las formas larvarias del parásito que circularán por los vasos sanguíneos y provocarán que el animal tenga tos de forma recurrente. Y aunque el síntoma más frecuente es la tos, que no es más que la respuesta del organismo para tratar de eliminar el parásito, cuando las larvas pasan a adultas y llegan al corazón se puede provocar la muerte súbita del gato.

Otros gusanos que pueden afectar al pulmón del gato se transmiten cuando tu gato caza una babosa, un caracol, una rana o un ratón.

 

¿Podemos tratar esta infección?

Cada parásito actúa de forma particular pero, en general, alteran la función respiratoria del gato, bien sea porque se instalan en las vías respiratorias o porque activan reacciones inflamatorias que producen signos parecidos al asma. La irritación de los bronquios y la tráquea causan tos más o menos intensa y de frecuencia variable.

Algunas de estas enfermedades, como la filariosis, son difíciles de diagnosticar y de resolver, causando verdaderos quebraderos de cabeza a propietarios y veterinarios.

 

¿Qué hacemos para hacerle frente?

Como siempre, lo mejor es prevenir. Existen en el mercado productos antiparasitarios que, administrados de forma periódica durante todo el año, previenen y atacan de forma eficaz los gusanos que afectan al corazón y al pulmón. Consulta con tu veterinario cuál es el tratamiento más adecuado para tu gato y preocúpate solo de disfrutar de tu amigo felino por mucho tiempo.

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